Para ayudar a todos los empleadores a reducir, si no eliminar, las lesiones y muertes por electricidad en el lugar de trabajo, he decidido investigar cuánto ha progresado la seguridad eléctrica en los últimos 40 años. Se ha utilizado información del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (NIOSH) y de la base de datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) para 1980, 1990, 2000, 2010 y 2020. Esta será una serie de blogs en varias partes que investigarán distintos aspectos de las lesiones y muertes por electricidad.

En 1980 se produjeron 7.405 accidentes mortales en el lugar de trabajo, y 4.764 en 2020 (un año Covid con una cantidad de víctimas mortales significativamente inferior al de los años anteriores). A título comparativo, excluyendo 2020, ha habido un promedio de 5.222 accidentes mortales desde 2015. Es alentador que se haya avanzado en todas las causas de muertes en el lugar de trabajo, pero ¿cómo está funcionando la protección de los empleados frente a los peligros eléctricos?

A finales de la década de 1970, la electrocución era la quinta causa de muerte en el lugar de trabajo; en aquella época se producían aproximadamente 600 electrocuciones al año, lo que representaba alrededor del 8% de todas las muertes en el lugar de trabajo. La primera edición de NFPA 70E®, Norma para la Seguridad Eléctrica en Lugares de Trabajo, se publicó en 1979 para hacer frente a esas muertes. ¿Qué ha ocurrido desde entonces? Redoble de tambores, por favor… Exposición a la electricidad ya no es una causa independiente principal de muertes en el lugar de trabajo. Forma parte de un grupo de exposiciones a sustancias o entornos peligrosos que, en conjunto, son actualmente la sexta causa de mortalidad, lo que supone una gran mejora desde que la NFPA 70E empezó a ocuparse de la seguridad eléctrica.

Es asombroso que en los años 70 la exposición a la electricidad por sí sola causara casi tantas muertes (unas 600) como todo este grupo de exposición en la actualidad (672 en 2020). Desgraciadamente, de las sustancias o entornos peligrosos nombrados, la exposición a la electricidad es la principal causa de muertes por un factor de 2 y representa una quinta parte de todas estas muertes por exposición en 2020. Además, la exposición a la electricidad vuelve a figurar entre los «Cuatro mortales» de OSHA para el sector de la construcción. El gráfico siguiente muestra la disminución de los accidentes mortales y las lesiones por exposición a la electricidad (no hay datos en línea de 1980 para las lesiones) al final de cada década. Se han hecho grandes avances, pero todavía hay algunas áreas en las que la seguridad eléctrica puede mejorar.

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Las muertes por exposición a la electricidad se redujeron casi a la mitad, de 582 a 310, en la década posterior a la publicación de la NFPA 70E. Hicieron falta dos décadas más para reducir a la mitad las víctimas mortales de 310 a 164. Aunque en 2020 se produjeron 126 víctimas mortales, las muertes por exposición a la electricidad se han estancado en torno a 150 en la última década. Como porcentaje de todas las víctimas mortales en el lugar de trabajo, la exposición a la electricidad ha disminuido del 8% en 1980 al 3% en 2020. Las lesiones por electricidad que requieren baja laboral casi se han reducido a la mitad (de 4.806 a 2.380) desde 1990. Son buenas señales de que los empresarios han adoptado la protección de todos los empleados en todos los lugares de trabajo frente a los peligros de la electricidad. La mala noticia es que, en 2020, 2.380 empleados no se convirtieron en víctimas mortales por pura suerte.

Se han introducido enormes mejoras en la seguridad eléctrica en todas las profesiones, pero cualquier víctima mortal o lesión es motivo para seguir mejorando. Ningún empleador debería darse por satisfecho con una lesión eléctrica de un empleado. Las muertes en el lugar de trabajo debidas a la exposición a la electricidad son evitables. Puede parecer difícil seguir reduciendo la cantidad de víctimas mortales, pero es más fácil de lo que parece.

Hay cuatro cosas que puede hacer un empleador. En primer lugar, instalar y mantener adecuadamente los equipos para que no sólo sus empleados, sino también los jardineros, trabajadores contratados, pintores y plomeros, estén protegidos de los peligros eléctricos siempre que estén cerca de sus equipos eléctricos o interactúen con ellos. En segundo lugar, capacitar a sus empleados para que reconozcan y eviten los peligros eléctricos dondequiera que esté su entorno de trabajo. Tercero, crear o mejorar su programa de seguridad eléctrica y aplicarlo. El último sólo lleva un segundo, porque se trata simplemente de accionar un interruptor para salvar la vida de alguien antes de que pueda estar expuesto a un peligro eléctrico.

El uso de la edición más actualizada de NFPA 70E es un componente clave para establecer la seguridad eléctrica en el lugar de trabajo. La edición 2024 de la norma en inglés ya está disponible tanto impresa como en NFPA LiNK®.
Source: https://www.nfpajla.org/blog/2266-un-mejor-entendimiento-de-nfpa-70e-parte-i-comparacion-de-cuatro-decadas-de-lesiones-y-muertes-electricas